Hace mucho que el escribir sólo se ha convertido en pensamientos cortos… deje que la larga distancia de las letras se esfumaran por el aire, que volaran sin llegar nunca a ser plasmadas… y es que si algo me has enseñado mi querido poeta es que volar es cuestión de desprender las alas siempre con la verdad a medio camino de las estaciones de un tren que no para de estremecer mis sentidos…
Hace meses… cuando mi sonrisa me la robó la culpabilidad de hacerle daño, cuando me sentí tan perdida que no podía encontrar la salida a un laberinto que me aterraba la psicología del ser, me juré a mí misma que el día que aterrizara en Barcelona empezaría de nuevo, que comenzaría a respirar de otro aire desde el punto de vista más literal que nunca he podido sentir… y es que esta vez las palabras no se las podía llevar el viento…. Era MI REALIDAD….es mi realidad… y así fue como el 17 de septiembre desplegué la magia que llevo en las espaldas en la ciudad que sin saberlo me está regalando tanto…
Barcelona se ha convertido en el lugar donde caminar se ha transformado en VIVIR…
Sigamos soñando con realidades...
